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La noche oscura de Granada. Una visita guiada y teatralizada que no te dejará indiferente | Granada a través

La noche oscura de Granada. Una visita guiada y teatralizada que no te dejará indiferente

El asesino de la luna llena
En la serena y milenaria ciudad de Granada se existe un capítulo oscuro que
pocos se atreven a rememorar. Entre 1987 y 1988, la tranquilidad de esta joya
andaluza fue quebrantada por una serie de crímenes que sembraron el pánico en
sus habitantes: los atroces actos del infame «Asesino de la luna llena».
El primer golpe: la desaparición de Aixa
El 29 de octubre de 1987, Aixa, una niña de apenas nueve años, salió de su hogar
en la calle Pintor Velázquez alrededor de las siete de la tarde. Su misión era
sencilla: comprar una cartulina para sus deberes escolares. Sin embargo, nunca
regresó. La preocupación inicial de su familia se transformó en desesperación
cuando, al día siguiente, su cuerpo sin vida fue hallado en un paraje solitario
cercano a la Alhambra. Había sido asfixiada y su ropa interior había sido
introducida en su boca, una macabra firma que el asesino repetiría.
El escenario del horror: los bosques de la Alhambra
El lugar elegido por el criminal para perpetrar sus crímenes era un camino
secundario que, partiendo de la Puerta de las Granadas, transcurre entre la
maleza, paralelo al paseo central de la Alhambra y lleva a la explanada de Torres
Bermejas. Este paraje, en aquel entonces en obras y poco transitado, se convirtió
en el escenario de actos atroces que conmocionaron a la comunidad.
El segundo ataque: Susana, la superviviente
El 28 de abril de 1988, Susana, una joven de 14 años, fue abordada de manera
similar. El agresor la llevó al mismo lugar donde había asesinado a Aixa e intentó
violarla. Aunque no logró consumar el acto, la estranguló hasta dejarla
inconsciente. Afortunadamente, Susana sobrevivió y pudo proporcionar a la
policía detalles que serían cruciales para la captura del criminal.
La captura del monstruo: José Fernández Pareja
Gracias al testimonio de Susana y a la labor incansable de las fuerzas de
seguridad, el 26 de mayo de 1988 se montó un operativo en los alrededores del
bosque de la Alhambra. Los agentes, camuflados, divisaron a un sospechoso
cuya descripción coincidía con la del asesino. Detenido, confesó horas después
ser el autor de esos horrendos delitos.
Una experiencia única: tras las huellas del asesino
Hoy, más de tres décadas después, te invitamos a revivir estos oscuros
acontecimientos a través de una experiencia única: un recorrido nocturno por los
escenarios reales donde ocurrieron los hechos. Guiados por expertos en
criminología e historia local, los participantes podrán adentrarse en los misterios
que envolvieron a Granada durante aquellos años.
Vídeo. Para saber más: https://www.youtube.com/watch?v=nb5WuaGbcns